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El factor más importante
en la cría y mantenimiento de pez ángel, es el agua, su calidad y los
cambios de agua que se efectúen de acuerdo a las diferentes
etapas de vida de un pez ángel. El pez ángel en
especial, genera más amonio, aunado con los nitritos y
nitratos que se generan por los desechos de los mismos
peces, razón principal para estos cambios de agua.
En medios
naturales, los cambios de agua se generan mediante la
lluvia, que viene a desplazar el agua constantemente en
diferentes porcentajes en los ríos. En lagos,
lagunas y presas, aún y cuando se pueda evaporar el agua
y llenarse de nuevo con agua de lluvia, las segregaciones
de los peces de todas formas quedan disueltas en el
agua. Estas segregaciones dan los nutrientes
necesarios para microorganismos que viven también en el
agua, en el fondo o suspendidos, muchos de estos
microorganismos son benéficos. También las plantas
los necesitan, no viven solo de luz y dióxido de
carbono. Esto convierte a ambos en filtros naturales
que procesan el agua para que pueda mantener un nivel óptimo
para la vida de diferentes tipos de peces.
En medios artificiales, como la pecera que podemos tener
en casa, existen otras formas de poder equilibrar ese
procesamiento de agua. Podemos tratar de igualar el
ambiente que se genera en el hábitat natural de un pez,
poniendo plantas, y utilizando algunos tipos de filtros
adicionales. Pero en su defecto, podemos también ayudar un
poco haciendo cambios frecuentes de agua.
Ahora bien, los cambios de
agua, se pueden hacer de dos
fuentes, agua de garrafón y/o agua de la llave.
Pero hay que considerar varias cosas. El agua de
garrafón usualmente tiene un pH más bajo. No es
conveniente hacer cambios bruscos de pH ni de tipo de agua
cuando tenemos a nuestros peces acostumbrados a cierto
tipo de agua. Estos cambios deben de ser graduales.
Respecto a
la temperatura y el pH haré una breve mención aquí. El pez
ángel puede vivir en diferentes rangos
de estas dos variantes, siempre y cuando se mantengan
relativamente constantes o con variaciones no muy
drásticas. Lo ideal de temperatura sería de 29° C
(84° F), aunque bien puede sobrevivir en temperaturas
bajas de hasta 18° C (70° F), y temperaturas altas hasta
de 32° C (94° F).
Cambios de agua
El agua de la llave, por lo general tiene cloro, por lo que podemos
aplicar 3 métodos para declorificarla.
- Reposar el agua por al
menos
12 horas: Pero como
toma tiempo y espacio, este
método no es muy usado
- Utilizar filtros de
carbón
activado: En algunas
casas, se tiene la costumbre
de utilizar filtros desarenadores que se instalan
directamente en la tubería del agua, justo después de
la salida del medidor de agua. Junto con este
filtro desarenador, también se puede poner una canasta
adicional con un filtro de carbón activado.
- Químicos
declorificadores:
La solución más rápida, un par de gotitas por
galón, 10 minutos de espera y listo!
Dependiendo
del tipo de pez, la cantidad de peces por pecera y los
hábitos de alimentación del mismo pueden variar la
frecuencia de cambios de agua, pero para un pez ángel,
podríamos tomar en cuenta la siguiente tabla de
referencia:
| Edad
del pez |
Frecuencia |
| Huevecillos |
Sin
cambio de agua |
| Alevines
antes de nadar libremente |
50%
diario |
| Alevines
libres |
70%
diario |
| De
3 a 6
semanas |
50%
diario |
| De
1 1/2
a 3
meses |
30%
diario o 50% 2 veces por semana |
| Adultos |
50%
por
semana |
| Parejas
en reproducción |
50%
cada
dos días |
Los cambios
de agua se deben de hacer con tratamiento (cualquiera de
los 3 mencionados dos párrafos antes) y a la misma
temperatura (la temperatura del agua nueva puede variar
por uno o dos grados centígrados, siempre y cuando se
haga un poco más lento para dar oportunidad al pez de que
se pueda reaclimatar).
Un factor
importante que puede variar estos cambios también es la
cantidad de peces en una misma pecera. Los cambios
son algo de lo que se puede hacer muchas veces o con mucha
frecuencia, pero no es recomendable que se hagan pocos o
con menos frecuencia. Los cambios de agua también ayudan a
eliminar la proliferación de ciertos tipos de
virus y bacterias, o hasta parásitos que se puedan estar
encubando en el agua vieja.
Es más efectivo hacer un cambio de agua grande a la
semana que varios cambios mínimos diarios, en caso de las
personas que tienen una pecera de 10 galones que le quitan
una jarrita de 1 galón diario y lo reponen con agua
nueva. Un cambio del 10% no es significativo, aún y
cuando sea constante.
No es conveniente hacer cambios totales de
agua. Salvo algunas excepciones, cuando toda la
pecera se ve en peligro por alguna enfermedad o parásito
lo cual nos haga mantener algún tratamiento químico
prolongado, que en muchos de los casos, los mismos
fabricantes de estos tratamientos recomiendan un cambio
total de agua, y lavar muy bien la pecera. Hacer un
cambio de agua total viene a destruir parte del ecosistema
que estamos manteniendo. Pero cuando este ecosistema
se ve afectado o desequilibrado por la proliferación de algún
microorganismo dañino, no hay otra solución.
:
no hay que hacer cambios drásticos de
agua, lo vuelvo a repetir, si se tiene acostumbrado a un
pez a vivir con agua de la llave y se le pone agua de
garrafón o de osmosis inversa, el cambio radical de pH
puede estresar tanto al pez y producirle un shock de pH en
que comienza a nadar inestablemente hasta terminar en el fondo o
flotar,
aunque aún con vida, su salud se ira degradando hasta morir.
No
siempre hay forma de salvar a los peces que entran en shock de pH, lo
único que se puede hacer es elevar la temperatura a 95°F durante
aproximadamente 10 días, tratar de bajar la intensidad de luz o no
encender la lámpara en caso de iluminación, y no darle de comer al
menos por los primeros 2 o 3 días.
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